Prey (2017) reinventa el futuro no como cromo frío y neón, sino como una decadencia Art Déco opulenta. Arkane Studios vistió la estación orbital Talos I con geometrías de las décadas de 1920 y 1930: zigurat escalonados, estallidos solares y motivos de leones alados, materializados en latón retrofuturista, nogal y cuero rojo oscuro. Los ribetes dorados cálidos centellean contra la negrura viscosa de Typhon, la sombra viviente que devora lentamente cada superficie dorada. El resultado es horror lujoso: la grandeza déco devorada viva.