Things to Come (1936), producida por Alexander Korda y dirigida por William Cameron Menzies, imaginó el año 2036 como Everytown: una reluciente ciudad Art Moderne construida bajo tierra con yeso blanco, Plexiglas, Lucite y vidrio.
En blanco y negro, estos materiales se leen como un luminoso gris plateado: austero, espacioso y sin adornos. La secuencia final fue elogiada como «un poema art déco en plata y gris resplandecientes», y este sistema de diseño destila esa luminosidad limpia, aerodinámica y utópica.