Las Seascapes de Hiroshi Sugimoto son fotografías de gelatina de plata de larga exposición en las que un único horizonte, siempre centrado, separa el mar del cielo en dos campos de gris neutro luminoso. Tomadas en todo el mundo desde 1980 hasta la década de 2010 con una cámara de gran formato 8×10, reducen el océano a una gradación infinita de tonos medios.
Este sistema de diseño destila ese monocromo austero y contemplativo en forma digital: un fondo gris plateado, líneas de horizonte finísimas, suaves gradaciones tonales sin bordes duros y una tipografía clásica con serifas, sobria e inspirada en los propios libros y portafolios de Sugimoto.