La identidad visual de Havana Club desciende de la edad dorada de los carteles litográficos cubanos: titulares slab serif carmesí, acentos verde azulado del océano y papel blanco tiza que cubrían los muros de bares del Vedado en los años cincuenta. Cada elemento canaliza un momento preciso: atardecer en el malecón, papel de cartel blanqueado por la sal y una impresión de dos colores que se desvanece bajo la luz caribeña.
El sistema une el peso litográfico de letras slab con calidez editorial y florituras manuscritas, enmarcadas por finas líneas dobles carmesí y cartuchos ornamentales de esquina que evocan la artesanía prerrevolucionaria de etiquetas de tabaco y ron.