Wordle es lo que ocurre cuando toda una interacción se reduce a una cuadrícula de 5×6 casillas de bordes duros. Josh Wardle lo creó en 2021 como un regalo; The New York Times lo compró en 2022 y lo incorporó al estilo de su casa de juegos. Toda su personalidad vive en tres colores de retroalimentación —un verde oliva suave, un amarillo dorado apagado, un gris neutro plano— flotando sobre un blanco puro y frío.
Aquí ningún color se gana sin pagar por él. Los generosos márgenes blancos entre las casillas son el diseño, no el espacio negativo que lo rodea. Una cabecera en Zilla Slab, texto de cuerpo en Libre Franklin, un teclado QWERTY que se va calentando poco a poco a medida que se acaban los intentos: todo centrado en un solo eje. Dice: un intento al día, tres colores, y todo el espacio del mundo para pensar.