La identidad de Sprite es una explosión cítrica: ráfagas saturadas de verde y amarillo limón que golpean como una lata fría en una cancha de verano. Nacida en la sede de Coca-Cola en Atlanta en 1961, la marca encontró su voz cultural con la campaña «Obey Your Thirst» de 1994, unida a la autenticidad del hip-hop y las estrellas de la NBA.
El lenguaje es cinético y directo: cortes diagonales, mayúsculas condensadas y campos de color plano que rechazan la sutileza en favor de energía refrescante. Cada elemento se inclina hacia delante, eco del corte de su botella verde.