Space Invaders es la gramática fundacional de los salones recreativos: un único verde fosforescente P1 que brilla sobre un negro absoluto, con cada forma encajada en una retícula de píxeles tosca. La máquina de Taito de 1978 diseñada por Tomohiro Nishikado no tenía hardware de color, así que toda la estética consiste en un solo tono ardiendo contra un tubo CRT muerto.
Este lenguaje de diseño extrae belleza de la pobreza del silicio de 1978: filas descendentes de alienígenas calamar, cangrejo y pulpo, un marcador monoespaciado de puntuación y récord, búnkeres defensivos que se erosionan y un único cañón láser solitario. Sin suavizado de bordes, curvas ni ornamento: solo bloques ortogonales contundentes y una marcha implacable al unísono.