Saudi Vision 2030 es la identidad visual de un país que reescribe su imagen global mediante el diseño. Lanzado en 2016, el sistema sustituye el pesado verde de la bandera estatal por superficies marfil luminosas, verdes evolucionados hacia la salvia y filigranas doradas finísimas, proyectando apertura, claridad y orgullo cívico.
La estética se inspira en los renderizados de megaproyectos, la tipografía árabe moderna y la luz cálida de la península arábiga. Cada elemento —desde los titulares hasta las tarjetas con bordes de arena— comunica una ambición mesurada sin los tópicos occidentales de las empresas tecnológicas emergentes.