El chahar-bagh —«cuatro jardines»— es el plano persa del paraíso: dos canales de agua que se cruzan en ejes y dividen cuatro cuadrantes plantados, una imagen terrenal del Edén. En la Isfahán safávida perdura en azulejos haft-rang y alfombras de jardín anudadas: líneas de agua turquesa que cruzan parterres verde viridiano intenso, con cada borde trazado en oro. Este sistema reconstruye ese orden cuádruple en el navegador: rigurosamente axial, en tonos de joya y sobre un campo verde profundo de paraíso, nunca sobre un fondo pálido.