El Isfahán safávida es el lenguaje visual de la capital de Shah Abbas I hacia 1600, cuando sus contemporáneos declaraban que «Isfahán es la mitad del mundo». Se lee como una cúpula turquesa sobre un campo de lapislázuli profundo: un turquesa cian vidriado frente a cobalto y ultramar documentados, enlazado con arabescos de pan de oro.
El sistema conserva el refinamiento de la miniatura persa y el alicatado *haft-rang*: simetría cuádruple de jardín, iwanes arqueados y arabescos teselados. Mantiene tonos joya y oscuridad en todo momento, nunca crema ni fondo dorado: el ornamento se gana su lugar frente al campo azul profundo.