Rolling Stone nació en un loft de San Francisco en noviembre de 1967, fundada por Jann Wenner y Ralph J. Gleason para tomarse en serio el rock y la política mientras el resto de la prensa aún los trataba como ruido adolescente. El logotipo caligráfico rojo pintalabios, el cálido papel crema y las portadas fotográficas de Annie Leibovitz se convirtieron en un lenguaje visual singular para la contracultura estadounidense.
El sistema traslada aquí esa revista a la pantalla: fondos de papel crema, logotipo caligráfico rojo pintalabios saturado, cuerpo serif negro profundo y el peso de una herencia editorial en lugar del tópico de revista musical.