Rappi es la superaplicación colombiana bajo demanda cuya identidad se baña en un rojo anaranjado intenso: el campo coral saturado de las pantallas de inicio de la aplicación, los degradados de los escaparates y la mascota vivaz de "Rappitendero". Su estilo es energético y juguetón: un lienzo rojo anaranjado cálido, una interfaz de tarjetas blancas nítidas, acentos verde malaquita y salmón, y una tipografía sans serif geométrica y redondeada que acompaña al alegre logotipo.
Se siente como abrir una aplicación para pedir comida, víveres o efectivo en quince minutos: llamativa, amable, pensada primero para el móvil e inconfundiblemente latinoamericana.