La identidad de Otl Aicher para los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 es el sistema de diseño de información más influyente del siglo XX. Sus 21 pictogramas deportivos —construidos sobre una retícula estricta de trazos horizontales, verticales y diagonales— se convirtieron en modelo universal de orientación.
La paleta azul cielo y verde hierba rechazó deliberadamente el rojo, negro y blanco totalitarios de Berlín 1936 y encarnó la doctrina de Aicher de «juegos alegres». Combinado con Univers y rigurosas retículas modulares, el sistema demuestra que la información puede ser universal, geométrica y amable sin volverse grandiosa.