El zellige marroquí es una tradición centenaria de mosaicos donde teselas de terracota cortadas a mano, vidriadas en azules, verdes y ocres ricos en minerales, se ensamblan en patrones geométricos infinitos. Este sistema de diseño se inspira en los riads de Fez y la grandeza de la mezquita Hassan II, y traduce estrellas de ocho puntas, polígonos entrelazados y el horror vacui marroquí a un lenguaje de interfaz construido sobre fondo lapislázuli intenso, acentos ocre dorado y geometría angular de azulejo.