Te Papa Tongarewa, el museo nacional de New Zealand, abrió sus puertas en 1998 con una identidad creada por Cato Brand Partners a partir de un único recurso: una huella dactilar que se enrosca hasta convertirse en la espiral de un helecho al abrirse, fusionando la huella humana con el motivo maorí de la fronda desplegada. Se aplica en la señalética gris carbón, los envases y los interiores.
La paleta bicultural combina una base de gris carbón oscuro, inspirada en las paredes del museo, con el rojo del ocre de hematita maorí —un carmesí profundo— y el blanco. El rojo honra el pigmento y nunca cae en un rojo primario, estridente como el de un buzón. El resultado es limpio, rotundo y modernista.