Loy Krathong es el festival de las luces tailandés anterior a 1900, en el que, al caer la noche, se dejan flotar sobre ríos y canales unas ofrendas de hojas de plátano que sostienen una sola vela encendida y varillas de incienso. La escena auténtica es la de una superficie fluvial nocturna, casi negra, salpicada de pequeños puntos de llamas doradas y cálidas que flotan a la deriva junto con sus reflejos temblorosos.
Este sistema de diseño recoge esa ofrenda nocturna al agua: la luz emana por completo de las velas flotantes sobre el agua oscura de la noche, nunca de una página luminosa. Las ondas concéntricas, los pliegues de la hoja de plátano y los motivos de caléndula y loto transmiten la calidez de la llama de una vela, no el resplandor deslumbrante de la luz eléctrica.