Nacido con Dr. No en 1962 y codificado por el cañón de Maurice Binder, este estilo convierte el monocromo en una actitud: un punto blanco recorre el negro puro, se enrosca en las estrías del cañón y luego florece en rojo. Un esmoquin negro contra una noche negra, un único destello blanco de camisa, un golpe de oro.
Todo es gráfico, armado y de alto contraste: puntos, espirales, siluetas y cartelas que encajan con un chasquido, como una corredera disparada hacia la recámara. Sin degradados sentimentales ni bordes suaves. La composición es tan precisa y deliberada como una solapa de Savile Row: la discreción es el arma más sonora de la sala.