El bordado de Kalocsa es hilo de algodón dispuesto en un punto de satén denso, dibujado a mano alzada por una íróasszony antes de que entre un solo hilo. El color no alcanzó esta intensidad hasta que la fábrica de Nagyatád empezó a suministrar hilo de color permanente en 1912; antes de eso, la tela era blanco sobre blanco y, más tarde, negro.
Este sistema toma la rama negra: el fondo que llevaban las mujeres mayores y que se usaba en los falikép, los cuadros de pared. El negro tiene su propia disciplina: el burdeos y el verde oscuro desaparecen sobre él, así que la margarita blanca y el lirio de los valles llevan el peso del campo, y cada borde se remata con hilo negro.