El kvæði es la balada tradicional feroesa: 236 textos que han sobrevivido, unas 70.000 estrofas, cantadas sin ningún instrumento mientras la sala entera se toma de las manos formando un círculo ininterrumpido. Un cantor principal lleva la historia; todos regresan juntos en el estribillo. La sala es de tablones ennegrecidos con alquitrán bajo un tejado de turba, iluminada apenas a la altura de una vela.
Este sistema toma la segunda capa de esa tradición —el manuscrito recopilado, el Sandoyarbók, copiado a mano entre 1821 y 1831— y la traza sobre la madera oscura. Bloques de estrofas, una banda de estribillo que regresa una y otra vez, números de hoja en el margen, y el rojo, negro y plata del traje nacional.