El manual Typographie de Emil Ruder, publicado en 1967, codificó la Escuela de Basilea: tipografía grotesca alineada a la izquierda sobre una retícula rigurosa, donde el espacio negativo actúa como una fuerza compositiva, no como un sobrante. En este sistema, lees las planchas de impresión tipográfica, negras como la tinta, del libro: Univers y Helvetica, casi blancas, se convierten en figura sobre un fondo negro saturado.
La disciplina es el propósito. Tú haces que la estructura lleve el significado y dejas fuera el ornamento. El rojo, el amarillo y el azul primarios aparecen únicamente como escasos puntos de estudio del taller: nunca forman un arcoíris ni se convierten en decoración. Cada línea es fina como un cabello y cada medida está calculada.