El Art Déco cubano de La Habana de los años cincuenta es la variante más cromática y tropical del lenguaje Déco. Los folletos del Hotel Nacional, las fachadas del edificio Bacardí y los programas del Cabaret Tropicana fusionaron precisión geométrica europea con saturación pastel tropical —menta, salmón, rosa flamenco y amarillo banana— y crearon un mundo visual como una rumba convertida en arquitectura.
Este sistema captura el glamur caribeño prerrevolucionario: chevrones escalonados, bordes festoneados, motivos de rayos solares y dobles bordes dorados contra paneles alternos menta y salmón. La tipografía une formas geométricas monumentales con florituras cursivas, y evoca marquesinas de cabaré y letras de carteles turísticos de la década dorada de La Habana.