El New Alphabet de Wim Crouwel de 1967 redujo letras a trazos horizontales y verticales sobre una retícula de píxel, anticipando la tipografía digital antes del ordenador personal. Su trabajo en Total Design Amsterdam para el Stedelijk Museum definió la identidad modernista neerlandesa con retículas estrictas y acentos primarios saturados sobre blanco.
Este sistema canaliza la idea de Crouwel de que «la retícula es liberación» mediante líneas finas, paneles modulares, superficies planas y jerarquía que trata cada detalle como deliberado.