Whisky Cooperage es la estética de la bodega de guarda: la pared interior profundamente carbonizada de una barrica de roble, junto al marrón de las duelas recién fabricadas, el whisky ámbar y el brillo de los alambiques de cobre. Es una base deliberadamente oscura, nunca papel luminoso, donde el Scotch duerme durante años en una penumbra húmeda y de luz baja.
Inspirado en la artesanía escocesa de barricas de principios del siglo XX, el sistema combina serifas históricas de alto contraste con divisores en forma de aros, cartelas de etiqueta grabadas y medallones circulares en los extremos de las barricas. Cada superficie evoca madera carbonizada, roble en bruto, líquido ámbar o cobre cálido.