Nevermore Academy es un retrato de internado fotografiado en blanco y negro, con una sola ventana que derrama violeta por el suelo. Mayúsculas grabadas en blanco hueso se posan sobre fondos negro tinta, bandas verticales duras dan a la composición su columna vertebral y un único violeta de vidriera se usa como un bisturí, nunca como un baño. Todo está despojado de calidez: no hay oro, crema ni piel. Si no está muerto, oscuro o perfectamente simétrico, no tiene lugar aquí. Severo, literario y seco como la propia mirada de Wednesday.