Warli es la tradición mural adivasi de Maharashtra que redujo la figura a triángulos, círculos y brazos de palito, y logró una frescura eterna. Durante milenios, mujeres warli han pintado paredes de barro con pasta de arroz blanca sobre ocre de arcilla roja, representando bodas, cosechas, danzas en torno a la flauta Tarpa y a la diosa madre Palaghata.
La estética afirma que un humano son dos triángulos unidos y que una aldea entera puede dibujarse con ese mínimo. Sin saturación fuera de la disciplina bicolor ni proporción naturalista: solo pigmento de arroz avanzando en círculos concéntricos por un muro de tierra.