Vintage Cartography reimagina los atlas grabados a mano de los siglos XVII y XVIII, la era de Blaeu, Ortelius y Mercator, cuando los mapas eran a la vez herramientas de navegación y obras de arte. Cada superficie es pergamino envejecido y cada línea, grabado sepia de cobre.
La estética susurra que el mundo es enorme, hermoso y aún desconocido. Rosas de los vientos anclan esquinas, cartelas ornamentadas enmarcan títulos y lavados de ocre, oliva y coral polvoriento se acumulan sobre los territorios. La voz es caligráfica y antigua, nunca moderna.