El periodo de Arlés de Vincent van Gogh, entre 1888 y 1890, produjo algunas de las imágenes artísticas más reproducidas: *Sunflowers*, *Starry Night* y *The Yellow House*. Su óleo empastado en remolinos direccionales hizo de cada pincelada un gesto y de cada color un sentimiento.
Este sistema traduce su paleta mineral —amarillo cromo, azul cobalto, siena tostada y verde ciprés— a un lenguaje cálido y táctil. Las superficies llevan grano de papel de galería y cada borde la imperfección suave de una pincelada manual.