Shah-i-Zinda es una necrópolis de once mausoleos con cúpulas turquesa que asciende por la ladera de Afrasiyab, en Samarcanda. Construida durante ocho siglos sobre la tumba legendaria de Kusam ibn Abbas, sus fachadas timúridas concentran azulejería vidriada con una densidad extraordinaria. Este sistema lleva ese maximalismo cobalto y turquesa a forma digital mediante muqarnas de panal, bandas caligráficas cúficas y medallones azafrán sobre arenisca cálida de la estepa centroasiática.