La identidad de Uber posterior a 2018, creada por Wolff Olins, condensa el transporte bajo demanda en tres valores: negro Uber, texto blanco y un solo botón verde para avanzar. La tipografía propia sustituyó adornos por claridad de orientación al tamaño de un contador de llegada.
El resultado es un sistema oscuro y centrado en el mapa, construido alrededor de una propuesta: tu coche llega en tres minutos. Sin calidez, ornamento ni acentos rivales. Solo una píldora verde sobre negro mate esperando con seguridad tu toque.