Tom and Jerry es el cortometraje animado de MGM reconstruido como interfaz: una placa de título de rojo teatral intenso con borde dorado festoneado, letras elásticas de pincel, color plano de animación tradicional, contornos gruesos de tinta negra y la estrella amarilla y blanca ¡BANG! que puntúa cada choque. Aquí nada es sutil: todo está calculado para provocar la risa. Debe sentirse como si el proyector acabara de iluminar un cine de los años cuarenta: fondo rojo ardiente, placa dorada, líneas de movimiento por todas partes y un ratón que ya lleva tres pasos de ventaja al gato.