La identidad de Yusaku Kamekura para los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 fue el primer programa visual olímpico plenamente sistematizado: un disco solar rojo Hinomaru macizo sobre los anillos olímpicos dorados y un grotesco limpio, «TOKYO 1964». Kamekura colocaba la marca sobre un campo de laca negra profunda con la misma soltura que sobre blanco, fusionando el orden tipográfico suizo con el minimalismo radical de la bandera japonesa. Este sistema traslada esa autoridad a la interfaz: un círculo rojo perfecto, un sistema de anillos dorados y una cuadrícula modular estricta sobre un fondo casi negro.