Toblerone es una montaña comprimida en una forma. Nació en Bern en 1908 y fusionó un triángulo equilátero, el pico curvado del Matterhorn y un oso oculto en la roca en una silueta reconocible desde el otro lado de una habitación. Su lenguaje de diseño se apoya en lámina dorada, rojo alpino y una geometría triangular estricta.
Este sistema trata la sección transversal de la barra de chocolate como una retícula estructural: filas prismáticas, divisores de picos en zigzag y tarjetas de facetas plegadas que atrapan la luz como una lámina. Es cálido y saturado, nunca pastel: el dorado parece metal prensado, el rojo una marca histórica y el conjunto luce con naturalidad su confianza suiza.