Thassos es el mármol más blanco de la Tierra: una piedra dolomítica cristalina casi pura, procedente de una sola isla del Egeo, con apenas hierro, arcilla o grafito y casi sin vetas. Su blanco es frío y cristalino, nunca marfil cálido. Este sistema interpreta la piedra a través del gris de su propia cara cortada y de su sombra cristalina: el mármol sigue siendo el elemento más luminoso, suspendido sobre un fondo profundo de pizarra fría. Todo es rectilíneo, preciso y arquitectónico: planos de corte limpios, bordes afilados de las losas y juntas delgadas. Las tipografías serif clásicas de alto contraste evocan la inscripción y el cincel; la paleta se mantiene en un único eje frío, desde el blanco brillante hasta la pizarra profunda, y rechaza el dorado, el beige y las vetas en cintas dramáticas. Es sereno, lujoso y fiel a la piedra.