El sintetizador modular de Moog es el instrumento electrónico fundacional de mediados del siglo XX: paneles de módulos de aluminio cepillado, etiquetas serigrafiadas, perillas y conmutadores de palanca codificados por color, todo alojado en la icónica consola de nogal macizo de Bob Moog y unido por cables de conexión curvados.
Este sistema de diseño traduce ese hardware a un lenguaje de interfaz: una base de nogal oscuro, paneles azul grisáceado pálido, rotulación técnica condensada y cables de conexión que conducen el color de las señales por una cuadrícula de módulos rectangulares.