Samizdat —«autoedición»— era la reescritura clandestina a máquina de manuscritos prohibidos en todo el Bloque del Este. Cada texto se golpeaba sobre fino papel cebolla colocado encima de papel carbón, y cada copia sucesiva era más tenue que la anterior. El referente es aquella tercera o cuarta copia: papel de periódico envejecido en tono té, texto desvaído de cinta violeta de metilo y un canal de encuadernación cosido junto al lomo. El color que soporta la composición es el carbón de anilina, nunca el negro.