Salt Crystal Evaporite toma su lenguaje del hipersalino mar Muerto, donde la halita cúbica blanca precipita de la salmuera y forma costras geométricas, islas a la deriva y orillas cristalinas de filos cortantes. La sal blanca es la figura; el agua mineral turquesa media es el fondo. Todo lo demás —redes, facetas, retículas afiladas— procede del hábito cristalino cúbico de la propia halita.
El sistema es luminoso y de clave alta: superficies nítidas y limpias, grupos angulosos facetados y una claridad de sol sobre sal. Rechaza la calidez, el desenfoque y las formas orgánicas suaves. La sal es angulosa, mineral y cúbica; el diseño sostiene esa geometría sin disculparse.