Ñandutí —«telaraña» en guaraní— es la tradición de encaje radial de aguja de Itauguá, Paraguay, donde artesanas han tejido hilo de algodón en rosetas de ocho pétalos y discos solares durante más de tres siglos. La técnica llegó con el encaje español de Tenerife y las manos guaraníes la reinventaron como algo enteramente propio.
Este sistema captura el patio de Itauguá al mediodía: encaje crema sobre madera oscura, un único hilo carmesí tenso y el ritmo paciente de agujas que trabajan un disco solar. El carmesí profundo enmarca superficies blancas nítidas, mientras la geometría radial evoca la telaraña sagrada de la mitología precolombina.