Origami Folded Paper trata una única hoja blanca de kami bajo suave luz de estudio como todo un lenguaje visual. El punto nunca es la blancura del papel, sino la geometría de la sombra: grises fríos graduados arrojados por nítidos pliegues de valle y montaña sobre un plano neutro.
Todo se plasma en un monocromo estricto de blanco a gris sin tono alguno. Líneas angulares afiladas, facetas triangulares, diagonales duras y generoso espacio negativo portan el significado que normalmente llevaría el color. La estructura es el único ornamento.