En las aldeas artesanales de Odisha —Raghurajpur es la más famosa— los artesanos curan hojas de palma con cúrcuma, las secan al sol hasta convertirlas en tiras flexibles de color marrón tabaco y graban dibujos con un estilete de hierro llamado lekhani. El hollín negro de lámpara frotado en las ranuras revela figuras casi negras de grosor capilar: epopeyas de Krishna, deidades de templo y escritura Odia micrograbada a escala de grabado, no de pintura.
Este sistema de diseño lleva a la pantalla esa disciplina monocroma incisa: una base cálida de hoja marrón medio, trazos de negro de lámpara, acentos dorados de cúrcuma, registros de paneles cosidos y un único toque de bermellón contenido, todo dibujado con líneas finísimas y recortado a mano.