Momoyama Gold Screen se inspira en los kinpeki shōhekiga de finales del siglo XVI: biombos de la escuela Kanō cuyo fondo completo es pan de oro bruñido, colocado hoja sobre hoja en papel y tratado como un cálido campo de luz. Sobre ese oro, los pintores dispusieron pinos, halcones, tigres y leones monumentales en pigmento mineral opaco, enmarcados por el espacio negativo de bandas de nubes.
Encargados por señores de la guerra como Nobunaga y Hideyoshi para revestir salones de castillo, estos biombos declaraban riqueza marcial: atrevidos, de gran escala y orgullosamente dorados. El sistema conserva esa convicción: el propio fondo es oro, nunca crema o blanco, y el color llega en bloques minerales seguros, no en ornamento minucioso.