La lámina de especímenes minerales es la gramática visual de la vitrina de museo: cristales facetados iluminados con dureza sobre fondo negro para que manden el color y el lustre. El morado amatista ocupa el centro, flanqueado por azul azurita y verde malaquita, mientras finos diagramas axiales trazan los sistemas cristalinos junto a cada nombre.
Es ciencia como ornamento: mayúsculas romanas grabadas para los títulos de lámina, serifas técnicas para las anotaciones y superficies vítreas de gema que se leen como piedra tallada, no como joyas de dibujos animados. Cada panel se comporta como una bandeja de muestras bajo una lámpara.