Mexican Volcanic Stone se inspira en la piedra volcánica: el basalto de olivino poroso que los Mexica tallaron en la Sun Stone y la Stone of Tizoc, y la piedra del recinto colonial que construyó Mexico City. Es piedra verdaderamente oscura: gris del carbón al metal de cañón, lleno de poros, neutro y desaturado, nunca crema cálido.
El sistema traslada el relieve monolítico tallado a la pantalla: brillos de luz rasante en los bordes de los glifos, huecos profundamente hundidos, composiciones de discos concéntricos y letras serif talladas y monumentales sobre una base de basalto pesado.