South Beach de Miami se construyó en un pálido Streamline Moderne durante la década de 1930 y se desvaneció durante años, hasta que el colorista Leonard Horowitz y la Miami Design Preservation League de Barbara Baer Capitman la repintaron a finales de los setenta. Su esquema «Deco Dazzle» mantuvo claros los cuerpos y destacó cejas, molduras y relieves con pasteles tropicales.
Este lenguaje de diseño nace de aquella recoloración: fondos de estuco menta suave, molduras aguamarina y flamenco, acentos melocotón y amarillo pálido y resplandor de tubos de neón. Optimista, aireado y frente al océano; nunca noir ni dorado.