Maya Blue es el famoso pigmento mesoamericano conocido por su extraordinaria durabilidad: índigo unido a arcilla de paligorskita, aplicado sobre muros de estuco de cal en sitios como Bonampak y Chichén Itzá. El color auténtico va del turquesa brillante al azul verdoso oscuro; nunca es el azul celeste moderno que tomó su nombre de él.
Este sistema de diseño rinde homenaje a los icónicos campos murales de azul oscuro: fondos de turquesa intenso y saturado, recuadros destacados en gris cálido de estuco de cal y acentos de ocre rojo terroso de mural, todo sostenido por titulares con remates inspirados en la piedra tallada y texto corrido de palo seco que representa correctamente los glifos.