A más de diez mil metros de profundidad en Mariana Trench, la zona hadal es agua de negrura absoluta bajo una presión aplastante, donde la única luz procede de la lámpara de un sumergible o del resplandor frío de criaturas bioluminiscentes. Las longitudes de onda cortas cian verdosas dominan porque atraviesan el agua marina más lejos.
Este sistema de diseño destila ese abismo en una interfaz: un fondo casi absolutamente negro, escasos puntos de luz cian verdosa y la rara chispa cálida de una criatura alcanzada por la lámpara de un sumergible. La luz siempre se emite; nunca se refleja.