En 1619, Johannes Kepler publicó en Linz Harmonices Mundi Libri V, un tratado de grabados calcográficos y xilografías que entrelaza los poliedros regulares, las teselaciones y las proporciones musicales de las órbitas planetarias en una cosmología pitagórica. Este sistema devuelve sus figuras a un marrón de pergamino envejecido: finas líneas de oro ocre —sólidos anidados, elipses orbitales y corchetes de proporción— flotan sobre un campo profundo de vitela. Es hierático, simétrico y generoso con el margen. El registro tipográfico es de letra latina humanista de estilo antiguo, y el oro aparece como una línea dibujada y plana, no como un brillo lustroso. Es misticismo racional, convertido en una geometría en la que puedes confiar.