Iranian Dark Stone Relief te lleva hasta las paredes rocosas talladas de Naqsh-e Rostam, donde los escultores de la dinastía Sassanid tallaron directamente en la roca natural persa escenas de investidura y victoria. Aunque en origen estuvo policromada, la pieza que se conserva ha quedado en un gris desnudo de pizarra y basalto: desgastada por la intemperie, mate, monumental y sumida en sombras profundas.
Este sistema te permite plasmar esa solemnidad en píxeles: fondos de piedra en gris carbón, planos de sombra hundidos, bandas de inscripciones cinceladas y mayúsculas monumentales de estilo Trajan. Las formas parecen talladas hacia el interior de la piedra; la sombra, no el brillo, les da volumen.