IKEA toma como referencia Scandinavian-modern furniture democracy en Älmhult, Sweden, con raíces en 1943–1981. En torno a figuras como Ingvar Kamprad y Anders Dahlvig, su lenguaje reúne azules intensos, amarillos y dorados, tonos terrosos, ilustración expresiva, un acabado manual y superficies planas con un carácter cercano, modernista y audaz.
Este sistema lleva ese legado a la pantalla mediante formas redondeadas, tipografía sans serif, tipografía serif, tipografía con carácter, trazos contundentes y espacio en blanco generoso. La composición se mantiene clara y reconocible, con una presencia cercano, modernista y audaz que conserva los matices de su fuente.