Minankari es la tradición del esmalte tabicado de Georgia: finos hilos de oro doblados para formar celdas sobre una base de plata u oro, rellenos de vidrio mineral pulverizado y cocidos hasta que la superficie se funde en una placa esmaltada, brillante y de color tan profundo como una joya. Durante más de un milenio —desde las cubiertas medievales de iconos de tradición bizantina hasta los talleres de joyería del actual Tbilisi—, su sello ha sido siempre el esmalte de azul lapislázuli profundo y azul celeste, perfilado por una línea dorada, brillante e ininterrumpida.
Este sistema de diseño traduce directamente ese vocabulario: un fondo de esmalte azul lapislázuli profundo, celdas azul celeste, verde esmeralda y rojo vino, bordes dorados de alambre que cercan cada superficie, una tipografía con serifas de inspiración lapidaria y acabados reflectantes, como de vidrio, en lugar de una planitud mate.