Las claves taxonómicas de Odonata de principios del siglo XX trazaban la venación de las alas de las libélulas en diagramas finos como encaje: redes de venas entre el nodo y el pterostigma dibujadas con tinta gris cian sobre hojas envejecidas de referencia técnica. El aspecto es preciso y diagramático: un papel gris cálido, moteado por el tiempo, sostiene delicadas retículas de venas y una única celda de pterostigma oscura y opaca.
Este sistema destila esa técnica de dibujo en un lenguaje de interfaz: líneas y rótulos, la sobriedad de una tinta monocolor, márgenes pautados y anotaciones con líneas de llamada que se leen como una clave taxonómica impresa.